SOLES

Basado en El Códice Chimalpopoca

Tonatiuh Ciclos
52 Años
Duracion
en Años
Nombre Nace Muere Simbolo Elemento Hombres Destruido Por Hombres
Transformados en
Teotl
1ro 13 676 Ocelotonatiuh 10 Calli 955ac 10 Calli 279ac 4 Ocelotl Tierra Barro Jaguares Montañas Tezcatlipoca
2do 7 364 Ehecatonatiuh 11 Tochtli 278ac 11 Tochtli 86 4 Ehecatl Aire Maiz Huracan Monos Quetzalcoatl
3ro 6 312 Quiahuitonatiuh 12 Acatl 87 12 Acatl 399 4 Quiahuitl Fuego Maiz y Corazón Erupción Pajaros Tlaloc
4to 13 676 Atonatiuh 13 Tecpatl 400 13 Tecpatl 1076 4 Atl Agua Diluvio Peces Chalchiuhtlicue
5to Ollintonatiuh 1 Calli 1077 1 Calli 4 Ollin Movimiento Terremoto Nanahuatzin
6to 2 Tochtli 2 Tochtli 4

LEYENDA DE LOS SOLES


Aquí están las consejuelas de la plática sabia. Mucho tiempo ha sucedió que formó los animales y empezó a dar de comer a cada uno de ellos: sólo así se sabe que dió principio a tantas cosas el mismo Sol, hace 2513 años, hoy día 22 de mayo de 1558.

Sol Nahui Ocelotl (4 Jaguar)
Fue de 676 años. Estos que aquí moraron la primera vez, fueron devorados de los Jaguar en el Nahui Ocelotl del Sol; comían chicomemalinalli, que era su alimento, con el cual vivieron 676 años, hasta que fueron devorados como una fiera, en 13 años; hasta que perecieron y se acabaron. Entonces desapareció el Sol. El año de éstos fué Ce Acatl (1 Caña). Por tanto, empezaron a ser devorados en un día del signo Nahui Ocelotl (4 Jaguar), bajo el mismo signo en que se acabaron y perecieron.

Sol Nahui Ehecatl (4 Viento)
Estos que por segunda vez moraron, fueron llevados del viento: fué en el Nahui Ehecatl del Sol. En cuanto desaparecieron, llevados del viento, se volvieron monos; sus casas y también sus árboles, todo se llevó el viento; a este Sol asi mismo se lo llevó el viento. Comían Matlactlome Coatl (12 culebra); era su alimento, con que vivieron 364 años, hasta que desaparecieron en un solo día que fueron llevados del viento; hasta que perecieron en un día del signo Nauhi Ehecatl. Su año fué Ce Tecpatl (1 Pedernal).

Sol Nahui Quiahuitl (4 LLuvia)
Estos los que vivieron en el Sol Nahui Quiahuitl, que fué el tercero, hasta que se destruyeron porque les llovió fuego y se volvieron pajaros. También ardió el Sol; y todas las casas de ellos ardieron. Por tanto, vivieron 312 años, hasta que se destruyeron en un solo día que llovió fuego. Comían Chicome Tecpatl (7 Pedernal), que era su alimento. Su año es Ce Tecpatl (1 Pedernal); y hasta que se destruyeron en un día del signo Nahui Quiahuitl, fueron pipiltin (niños): por eso ahora se llama a los niños pipilpipil (muchachitos).

Sol Nahui Atl (Cuatro Agua)
Porque hubo agua 52 años. Estos son los que vivieron en el cuarto, que fué el Sol Nahui Atl; que vivieron 676 años, hasta que se destruyeron, se anegaron y se volvieron peces. Hacia acá se hundió el cielo y en solo un día se destruyeron. Comían Nahui Xochitl (Cuatro Flor); era su alimento. Su año fué Ce Calli (1 Casa). En un día del signo Nahui Atl, en que se destruyeron, todos los cerros desaparecieron, porque hubo agua 52 años.

Acabando el año de ellos, Titlacahuan llamó al que tenía el nombre de Tata y a su mujer llamada Nene, y les dijo: "No queráis nada más; agujerad un ahuehuetl muy grande, y ahí os meteréis cuando sea la vigilia (toçoçtli) y se venga hundiendo el cielo." Ahí entraron; luego los tapó y les dijo: "Solamente una mazorca de maíz comerás tú, y también una tu mujer." Cuando acabaron de consumir los granos, se notó que iba disminuyendo el agua; ya no se movía el palo.

Luego se destaparon y vieron un pescado; sacaron fuego con los palillos (arrojaron el tizón) y asaron para sí los pescados. Miraron hacia acá los dioses Citlallinicue y Citlallatónac y dijeron: "¡Dioses! ¿quién ha hecho fuego? ¿quién ha ahumado elcielo?" Al punto descendió Titlacahuan, Tezcatlipoca, los riñó y dijo: "¿Qué haces,Tata? ¿qué hacéis vosotros?" Luego les cortó los pescuezos y les remendó su cabeza en su nalga, con que se volvieron perros. Por tanto, se ahumó el cielo en el año 2 Acatl. He aquí que ya somos nosotros, que ya vivimos; que cayó el tizón y que se estancó el cielo en el año 1 Tochtli. He aquí que cayó el tizón y entonces apareció el fuego, porque 25 años había sido noche. Por tanto, se estancó el cielo en el año 1 Tochtli; después que se estancó, lo ahumaron los perros, así como se ha dicho; y a la postre cayó el tizón, sacó el fuego Tezcatlipoca, con que otra vez ahumó al cielo en el año 2 Acatl.

Se consultaron los dioses y dijeron: "¿Quién habitará, pues que se estancó el cielo y se paró el Señor de la tierra? ¿quién habitará, oh dioses?" Se ocuparon en el negocio Citlaliicue, Citlallatónac, Apanteuctli, Tepanquizqui, Tlallamanqui,Huictlollinqui, Quetzalcoatl y Titlacahuan. Luego fué Quetzalcoatl al Inframundo(mictlan, entre los muertos); se llegó a Mictlantecuhtli y a Mictlancihuatl y dijo: "He venido por los huesos preciosos que tú guardas." Y dijo aquél: "¿Qué harás tú, Quetzalcóhuatl?" Otra vez dijo éste: "Tratan los dioses de hacer con ellos quien habite sobre la tierra." De nuevo dijo Mictlantecuhtli: "Sea en buena hora. Toca mi caracol y tráele cuatro veces al derredor de mi asiento de piedras preciosas." Pero su caracol no tiene agujeros de mano. Llamó a los gusanos, que le hicieron agujeros, e inmediatamente entraron allí las abejas grandes y las montesas, que lo tocaron; y lo oyó Mictlantecuhtli. Otra vez dice Mictlantecuhtli: "Está bien, tómalos."- Y dijo Mictlantecuhtli a sus mensajeros los mictecas: "Id a decirle, dioses, que hade venir a dejarlos." Pero Quetzalcoatl dijo hacia acá: "No, me los llevo parasiempre." Y dijo a su Nahual:

    "Anda a decirles que vendré a dejarlos." Y éste vino a decir a gritos: "Vendré a dejarlos."

Subió pronto, luego que cogió los huesos preciosos: estaban juntos de un lado los huesos de varón y también juntos de otro lado los huesos de mujer. Así que los tomó, Quetzalcoatl hizo de ellos un lío, que se trajo. Otra vez les dijo Mictlantecuhtli a sus mensajeros:

    "¡Dioses! De veras se llevó Quetzalcoatl los huesos preciosos. ¡Dioses! Id a hacer un hoyo."

Fueron a hacerlo; y por eso se cayó en el hoyo, se golpeó y le espantaron las codornices; cayó muerto y esparció por el suelo los huesos preciosos, que luego mordieron y royeron las codornices. A poco resucitó Quetzalcoatl, lloró y dijo a su Nahual:"

    ¿Cómo será esto, Nahual mío?" El cual dijo: "¡Cómo ha de ser! Que se echó a perder el negocio; puesto que llovió."

Luego los juntó, los recogió e hizo un lío, que inmediatamente llevó a Tamoanchan. Después que los hizo llegar, los molió la llamada Quilachtli: ésta es Cihuacoatl, que a continuación los echó en un lebrillo precioso. Sobre él se sangró Quetzalcoatl su miembro; y en seguida hicieron penitencia todos los dioses que se han mencionado: Apanteuctli, Huictlolinqui,Tepanquizqui, Tlallamánac, Tzontémoc, y el sexto de ellos, Quetzalcoatl. Luego dijeron: "Han nacido los vasallos de los dioses." Por cuanto hicieron penitencia sobre nosotros. Otra vez dijeron: "¿Qué comerán, oh dioses? Ya todos buscan el alimento." Luego fué la hormiga a coger el maíz desgranado dentro del Tonacatépetl (cerro de las mieses). Encontró Quetzalcoatl a la hormiga y le dijo:

    "Dime a dónde fuiste a cogerlo." Muchas veces le pregunta; pero no quiere decirlo.

Luego le dice que allá (señalando el lugar); y la acompañó. Quetzalcoatl se volvió hormiga negra, la acompañó, y entraron y lo acarrearon ambos: esto es, Quetzalcoatl acompañó a la hormiga colorada hasta el depósito, arregló el maíz y en seguida lo llevó a Tamoanchan. Lo mascaron los dioses y lo pusieron en nuestra boca para robustecernos. Después dijeron: "¿Qué haremos del Tonacatépetl?" Fué solo Quetzalcoatl, lo ató con cordeles y lo quiso llevar a cuestas, pero no lo alzó. A continuación, Oxomoco echó suertes con maíz; también agoró Cipactónal, la mujer de Oxomoco. Porque Cipactónal es mujer. Luego dijeron Oxomoco y Cipactónal que solamente Nanáhuatl (el buboso) desgranaría a palos el Tonacatépetl, porque lo habían adivinado.

Se apercibió a los tlaloque (dioses de la lluvia), los tlaloque azules, los tlaloque blancos, los tlaloque amarillos y los tlaloque rojos, y Nanáhuatl desgranó el maíz a palos. Luego es arrebatado por los tlaloque el alimento: el blanco, el negro, el amarillo, el maíz colorado, el frijol, los bledos, la chía, el michihuauhtli (especie de bledos); todo el alimento fué arrebatado.

Sol Ollin (4 Movimiento)
Este ya es de nosotros, de los que hoy vivimos. Esta es su señal, la que aquí está, porque cayó en el fuego el Sol en el horno divino de Teotihuacan. Fué el mismo Sol de Topiltzin (nuestro hijo) de Tollan, de Quetzalcoatl. Antes de ser este Sol, fué su nombre Nanáhuatl, que era de Tamoanchan. Aguila, tigre, gavilán, lobo; Chicuacen Ehecatl (6 Viento), Chicuacen Xochitl (6 Flor); ambos a dos son nombres del Sol. Lo que aquí está se nombra Teotexcalli (horno divino), que 4 años estuvo ardiendo. Tonacateuctli (el Señor de nuestra carne) y Xiuhteuctli (el Señor del año) llamaron a Nanáhuatl y le dijeron: "Ahora tú guardarás el cielo y la tierra."

Durante el quinto Sol, bajo la adoración de Quetzalcoalt, los dioses se reunieron y decidieron estable­cer una nueva especie humana que poblara la tierra. Quet­zalcoalt se dirigió a Mictlantecuhtli y le dijo que venía en busca de los huesos que estaban bajo su custodia. Este no que­ría entregárselos por lo que le pidió superar una prueba.

Tenía que hacer sonar el caracol que le ofrecía y darle cuatro vueltas alrededor del círculo interior. Pero el caracol no tenía agujero alguno por donde Quet­zalcoalt pudiera tocarlo y dar vueltas en el circulo interior. Entonces llamó a los gusanos para que hicieran los huecos y a las abejas para que entraran e hicieran sonar el caracol. Al oírlo, a Mictlantecuhtli no le quedó más remedio que entregarle los huesos. Inmediatamente se arrepintió por que los huesos pertenecían a las generaciones pasadas y su lugar estaba allí, en Mictlán.

Quet­zalcoalt no cedió y al encaminarse hacia donde estaban aquellos huesos envió a su doble (Xolotl) y les hizo creer que volvía para regresarlos a la vida. Estaban por separado los huesos de mujer y los huesos de hombre, sólo era cuestión de amarrarlos y para llevárselos. Quet­zalcoalt ascendía del Mictlán y Mictlantecuhtli pensó que aún tenía tiempo para recuperar los objetos preciosos y ordenó a sus servidores cavar un hoyo. Dándose mucha prisa se adelantaron a Quet­zalcoalt, que cayó en le hoyo y murio en sus profundidades. Éste al caer soltó los huesos, que rápidamente se esparcieron por toda la superficie.

Pero Quet­zalcoalt resucitó y recogió de nuevo los restos. Fuera le esperaba la doncella Quilaztli, quien molió los huesos y los colocó en una vasija de belleza singular, mientras Quet­zalcoalt descansaba de su misión.

Entonces se reunieron los dioses y Quet­zalcoalt vertió su sangre sobre el polvo de los huesos. Todos hicieron penitencia y, por fin, decretaron el nacimiento de los humanos.