Atlatl

Un átlatl (del Náhuatl: ahtlatl,) o “tirador de lanzas” es una herramienta que sostiene proyectiles (como dardos y lanzas) y contiene una base en la que almacena energía y la utiliza para imprimir gran velocidad al momento de lanzarlos. Consiste en un eje con soporte en el que coloca la parte posterior del proyectil (propiamente llamado dardo). Se sostiene del extremo opuesto a la punta y el dardo se catapulta mediante la acción de la parte alta del brazo y la muñeca. Un átlatl puede imprimir al dardo velocidades superiores a los 100 Km/hr y alcanzar distancias superiores a los 100m.

Hace más de 12,000 años, cazadores que rastreaban manadas del último glaciar a través de la tundra de lo que ahora es Alaska se convirtieron en los primeros migrantes en poblar el continente norteamericano. Estos cazadores-recolectores trajeron con ellos un arma que reinó como suprema entre ellos y sus descendientes durante miles de años.¡El átlatl! Fue la primer verdadero sistema que desarrolló el hombre para usarlo como arma. Originado en europa hace casi 30,000 años se extendió hasta cada punto del mundo que fue ocupado por humanos. De hecho, el átlatl y el dardo fueron utilizados y mejorados durante tanto tiempo que el arco y la flecha podrían considerarse intstrumentos desarrollos recientes en la tecnología de proyectiles. Tal era el poder y la efectividad del átlatl que algunos científicos especulan que este instrumento junto con la caza desmedida propia del ser humano, causaron la extinción del mamut lanoso en américa del norte antes de los glaciares.

Aunque fue ampliamente remplazado por el arco y la flecha durante la era de cristo, el átlatl seguía siendo usado por las tribus nativas de américa del norte durante los años de la conquista . Cuando Colón encontró a los nativos utilizando el átlatl durante sus viajes al nuevo mundo, los europeos , que tenían tiempo de haber olvidado esta arma, volvieron a familiarizarse con ella.

Los Mexicas preferían el átlatl como un arma de guerra. De hecho, el átlatl y el dardo eran las únicas armas a las que Cortes y los conquistadores temían por su capacidad de perforar sus armaduras.

En la actualidad hay asociaciones deportivas que practican el uso del arma en contiendas organizadas.