Macuahuitl

Arma netamente mesoamericana, el macuáhuitl no tiene punto de comparación con la macana o espada, error en el que han incurrido algunos estudiosos. Es por ello que en la actualidad existen muchos problemas de interpretación, lo que ha provocado polémica respecto a su origen, distribución y su verdadero papel en Mesoamérica.

El término macuáhuitl –de maitl, “mano”, y cuáhuitl, “madera” o “palo”– fue utilizado por los antiguos nahuas para nombrar el conocido bastón de madera de cerca de 70 a 80 cm de largo, provisto de navajas de obsidiana. Si somos estrictos con su morfología y cometido, el macuáhuitl no cumplía una función contundente, como la macana, y mucho menos se le puede denominar espada, pues esta arma, hasta donde sabemos, tiene dos funciones: punzar y cortar, y el macuáhuitl azteca sólo cumple la última característica. Considero que no tiene una verdadera equivalencia occidental y, por consiguiente, el macuáhuitl es un arma completamente mesoamericana.

Había por lo menos dos variedades: el famoso macuáhuitl de cerca de 70 a 80 cm de largo, provisto de por lo menos seis a ocho navajas por lado, y el macuahuilzoctli, de cerca de 50 cm de largo y con unas cuatro navajas por lado. Es probable que la primera sea aquella a la que los españoles llamaron “de a dos manos”, pues la equiparaban con su famosa espada mandoble o montante, usada efectivamente con las dos manos.